Pisto manchego, el sabor de la huerta

El pisto es uno de esos platos que consigue convencer a todos. Desde los amantes de la cocina contemporánea más sibaritas hasta los paladares que gozan con los platos más tradicionales. Sea como sea el comensal, un buen pisto asegura que quedará contento con el resultado.

Para hacer un buen pisto es fundamental tener en cuenta dos aspectos importantísimos. El primero es contar con verduras de huerta frescas y de la mejor calidad. El segundo, disponer de un buen tomate casero, natural, sin conservantes, colorantes o azúcares añadidos tan innecesarios. No es necesario que se realice la salsa de tomate en casa, lo cual lleva bastante tiempo, solo es necesario que se lea bien el etiquetado de las salsas y que sean lo más naturales posibles. De esa forma se garantiza un sabor tradicional, en el que las texturas y las características de cada verdura se fundan con el tomate y no se bañen en una salsa dulzona y de sabor industrial.

Ingredientes de un buen pisto manchego

Teniendo en cuenta estas dos premisas, el siguiente paso es ponerse manos a la obra. La receta de pisto manchego es bastante sencilla. Se comienza por tener todos los ingredientes necesarios a mano. Harán falta los siguientes:

  • Dos calabacines
  • Una cebolla
  • Un pimiento rojo
  • 1 pimiento verde
  • Dos dientes de ajo
  • Unos 750 gramos de salsa de tomate casera
  • Una cucharadita de pimentón dulce
  • Pimienta de cayena al gusto
  • Orégano al gusto
  • Sal y pimienta al gusto
  • Unos 50 mililitros de vino de Jerez dulce 
  • Un buen chorretón de aceite de oliva virgen extra

Cómo proceder

Lo primero de todo es picar la cebolla, los pimientos y los ajos pequeños en cuadraditos (lo que los cocineros expertos llaman en brunoise). Acto seguido se sofríe todo en la cazuela junto al aceite de oliva virgen extra.

Después viene el turno del calabacín. Hay que cortarlos en cuadraditos algo más grandes y se van echando en la cazuela junto al resto de verduras que ya están sofriendo. Se remueve un poco con suavidad y se sigue sofriendo.

Cuando las verduras ya están sofritas llega el momento de añadir la salsa de tomate natural y el vino de Jerez dulce. Se remueve todo con mimo y tranquilidad para que la salsa, vino y verduras se vayan mezclando e integrando poco a poco. 

Hay que mantener el guiso en el fuego para que lentamente el vino dulce de jerez se vaya evaporando y reduciendo. Una vez que esto ocurra es el momento de retirar la cazuela del fuego y de agregar la sal, la pimienta, la cayena y el orégano. En este caso se optará por añadir en función de los gustos de cada uno. No existe una cantidad exacta. Es mejor tener en cuenta los paladares de los comensales. En el caso de la cayena, al ser picante, es preciso que se tenga cuidado, ya que no a todos les gusta su sabor. Pero eso sí, hay que tener en cuenta que un poquito de picante siempre realza el sabor del pisto. 

Se remueven bien todos los ingredientes y se vuelve a poner al fuego (intensidad media) durante unos cinco minutos más. 

Y para finalizar y dar un toque de sabor y color increíbles se puede añadir un huevo. La forma ideal de hacerlo es preparando con la propia cuchara un hueco y colocando el huevo crudo sobre él. El propio calor de la cocción hará que el huevo se vaya haciendo poco a poco, cuajando la clara y dejando la yema lista para poder mojar pan. 

Y ya está listo para servir el estupendo pisto manchego. Es un plato de aprovechamiento estupendo en cualquier época del año y no necesita de mucho tiempo para su preparación. Lo importante, como se ha dicho al principio, es que los ingredientes utilizados sean de la mejor calidad. ¡A disfrutar!

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Pisto manchego, el sabor de la huerta


  • Autor: TheCookingLab

Descripción

Una receta de pisto manchego casero deliciosa.


Ingredientes

Scale
  • 2 calabacines
  • 1 cebolla
  • 1 pimiento rojo
  • 1 pimiento verde
  • 2 dientes de ajo
  • 750 gramos de salsa de tomate casera
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • Pimienta de cayena
  • Orégano
  • Sal y pimienta
  • 50 mL de vino de Jerez dulce
  • Aceite de oliva virgen extra

Elaboración

  1. Picar la cebolla, los pimientos y los ajos pequeños en cuadraditos.
  2. Sofreír todo en la cazuela junto al aceite de oliva virgen extra.
  3. Cortar los calabacines en cuadraditos algo más grandes y añadir en la cazuela junto al resto de verduras que ya están sofriendo.
  4. Remover con suavidad.
  5. Cuando las verduras ya están sofritas, añadir la salsa de tomate y el vino de Jerez dulce.
  6. Remover todo lentamente para que la salsa, vino y verduras se vayan mezclando e integrando poco a poco.
  7. Cuando el guiso haya reducido, retirar la cazuela del fuego y agregar la sal, la pimienta, la cayena y el orégano.
  8. Remover bien todos los ingredientes y volver a poner al fuego (intensidad media) durante unos cinco minutos más. 
  9. Para acabar puedes añadirle un huevo. 

Notas

Las especias puedes cambiarlas al gusto

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