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Scones de frutos rojos

Receta de scones de frutos rojos

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Los scones son unos pastelitos británicos muy típicos de la hora del té. Normalmente son basante densos, pero estos estos scones de frutos rojos están deliciosos!

Ingredientes

Scale

Para los scones de frutos rojos

Para decorar

Elaboración

Precalentamos el horno a 200 ºC con la bandeja en la posición media y forrada con papel de hornear o un tapete de silicona como éste (viene genial para galletas o este tipo de masas).

  1. En un bol grande añadimos la mantequilla fria, la harina tamizada, levadura, sal y azúcar y con nuestros dedos vamos rompiendo los trozos de mantequilla y mezclándolo con los ingredientes sólidos para conseguir una especie de copos.
  2. Hacemos un volcán en medio de la masa y añadimos el huevo, la leche y los frutos rojos.
  3. Amasamos un poco con nuestras manos para homogeneizarlo todo, pero sin sobremezclarlo. Ya veréis como la masa se tiñe un poco de rojo.. quedará precioso!
  4. Llevamos la masa a una superficie con un poco de harina y acabamos de amasarlo allí.
  5. Formamos un círculo de unos 2-3 centímetros de grosor con la ayuda de nuestra palma de la mano y con un cuchillo bien afilado hacemos cortes como si de una pizza se tratara. Así formaremos 8 scones triangulares. También pueden hacerse con la forma típica con un cortador cilíndrico.
  6. Llevamos los scones a una bandeja con papel de horno o un tapete de silicona y pincelamos las porciones con huevo batido.
  7. Horneamos a 200ºC durante 10-12 minutos, hasta que comiencen a dorarse los scones.
  8. Dejamos los scones de frutos rojos enfriar sobre una rejilla.
  9. Una vez hechos los scones solo queda preparar el glaseado. Para ello mezclamos la cucharada de leche con el azúcar glass. Obtendremos así una glasa espesa que con ayuda de una cucharilla podremos esparcir sobre nuestros scones con frutos rojos.

El mejor momento para comerse los scones es cuando están recién hechos, bien calentitos para poder untar cualquier mermelada que tengamos por casa. Una buena forma para asegurarnos que siempre estén recién hechos es llevar los scones al frigorífico después de cortarlos y hornearlos en el momento que tengamos hambre 😉