Antes de nada pesamos y medimos todos los ingredientes de la receta, así podremos hacerla sin pararnos. Además, para la buttercream la mantequilla tiene que estar a temperatura ambiente, por lo que mejor sacarla un poco antes de empezar a hacerla. Engrasaremos el molde de mini tartas para que no se pegue la cheesecake de Oreo al sacarla.
Desmenuzamos las galletas con ayuda de un tenedor. Puede hacerse con un molinillo o batidora también, pero a nosotros nos gusta dejar algunos trozos sin romper del todo para que quede más crujiente y con más cuerpo.
Añadimos el azúcar y la mantequilla derretida, y removemos todo muy bien para integrarlo, que la galleta absorba la grasa y formemos así una masa consistente para formar la base de cheesecake de Oreo.
Ponemos una cucharada de la galleta en los agujeros del mode de tartas individuales.
Mientras seguimos con la receta, reservamos el molde con las bases de galleta en la nevera. Así, la base endurecerá un poquito y nos será más fácil montar las cheesecake sin horno individuales.
En un bol mediano batimos la nata para montar con varillas. Dejamos un punto medio, no os paséis ya que puede acabar cortándose.
Añadimos la crema de queso, azúcar, sal y esencia de vainilla al molde y lo incorporamos junto a la nata montada con una espátula y movimientos envolventes. Lo haremos poco a poco y con cuidado para no desmontar la nata.
Trituramos las galletas Oreo con ayuda de un tenedor o un molinillo. Aquí también dependerá de vosotros si queréis dejar trozos más grandes o no. Nosotros solemos hacer con el tenedor, para encontrarnos trocitos mientras comemos, pero en este caso trituramos un poco más ya que el molde para las mini cheesecake de Oreo no tiene huecos demasiado grandes.
Incorporamos las Oreo trituradas a la crema de queso y seguimos mezclando bien con la espátula.
Rellenamos el molde de mini tartas con la crema y lo dejamos en la nevera unas 6 horas. Si queremos un resultado óptimo y que salgan fácilmente del molde lo mejor es dejarlos toda una noche.
Si no tenéis un molde de este tipo, también podéis hacer una tarta grande con un molde de 18cm o cualquier bandeja. Al ser una cheesecake de Oreo sin horno cualquier superficie sirve.
Trituramos las Oreo con un molinillo o picadora. Esta vez sí tienen que estar bien trituradas, ya que sino se nos obturará la boquilla y no podremos decorar las cheesecakes con la buttercream.
Tamizamos las Oreo para asegurarnos que no se nos cuela ningún trozo grande.
En un bol, batimos la mantequilla a temperatura ambiente durante unos 3 minutos, hasta tenerlo en punto pomada.
Añadimos el azúcar glass y seguimos batiendo hasta integrar.
Cuando esté lista, añadimos las galletas trituradas y batimos durante 1 minuto más aproximadamente.
Llenamos una manga pastelera y decoramos con una boquilla. Nosotros hemos utilizado una boquilla 6B de Wilton.
Por último, podéis añadir un trocito de galleta Oreo o una mini Oreo arriba de la buttercream, así las hará más irresistibles!