Pon a hervir agua con sal generosa. Añade la pasta y cuécela 1 o 2 minutos menos de lo que indica el paquete. Queremos que quede al dente tirando a firme. Si usas rigatoni, esto suele ser unos 8-9 minutos en lugar de 11.
Escurre y pasa rápidamente por agua fría para cortar la cocción. Seca bien con un trapo limpio o papel de cocina. Cuanto más seca esté la pasta, más crujiente quedará.
En un bol grande, mezcla la pasta con el aceite de oliva. Asegúrate de que cada pieza queda bien impregnada. Después añade la levadura nutricional (o el parmesano), el ajo en polvo, el pimentón, el orégano, la sal y la pimienta. Remueve bien.
Precalienta la freidora de aire a 200 °C durante 2-3 minutos. Extiende la pasta en la cesta en una sola capa. No la amontones o se cocinará al vapor en lugar de tostarse.
Cocina durante 10-12 minutos, sacudiendo la cesta a mitad del tiempo. El punto ideal es cuando ves que los bordes están bien dorados y al agitar la cesta escuchas un sonido seco, como de chips.
Mientras se cocina la pasta, mezcla el hummus con el tahini, el zumo de limón y un chorrito de agua hasta conseguir una consistencia cremosa pero ligera. Añade sal si hace falta y termina con pimentón ahumado por encima.
Las pasta chips están en su mejor momento recién hechas. Al reposar, pierden algo de crujido. Si tienes que prepararlas con antelación, guárdalas en un recipiente hermético y reconstitúyelas 2-3 minutos en la freidora justo antes de servir.
Notas
Cada freidora tiene su carácter. A partir del minuto 8, empieza a vigilar. Si la pasta huele a tostado intenso antes de tiempo, baja la temperatura 10 grados.