Trocea la cebolla y el puerro. Pon la cebolla en cuartos y el puerro en trozos de unos 3 cm en el vaso. Programa 5 segundos, velocidad 5, y baja los restos de las paredes con la espátula. No hace falta que quede muy fino: se va a sofreír y luego triturar entero.
Sofríe con mantequilla y aceite. Añade la mantequilla y el aceite de oliva. Programa 8 minutos, 100°C, velocidad cuchara (giro suave, marcha atrás), con el cubilete puesto pero ligeramente ladeado para que salga el vapor. Este paso es el que le da sabor de fondo a toda la crema.
Añade la zanahoria y el calabacín, y trocea. Incorpora ambos en trozos medianos y programa 4 segundos, velocidad 4, para trocearlos sin que queden demasiado finos todavía.
Incorpora la patata, el caldo, el laurel y la sal. Añade la patata en trozos, el caldo (o el agua con la pastilla), la hoja de laurel, sal y pimienta. Programa 25 minutos, 100°C, velocidad cuchara, sin cubilete pero con el cestillo puesto encima para evitar salpicaduras.
Retira la hoja de laurel. Ábre la tapa con cuidado (el contenido está muy caliente) y saca la hoja de laurel con la espátula o unas pinzas: si se tritura, amarga la crema.
Tritura hasta que quede fina. Cierra bien la tapa y programa 1 minuto, velocidad progresiva 5-10. Comprueba la textura: si notas algún trozo, dale unos segundos más a velocidad 10, pero sin pasarte, porque el exceso de batido vuelve la crema más pegajosa por el almidón de la patata.
Añade la nata y ajusta el punto. Si vas a usar nata, incorpórala ahora y programa 20 segundos, velocidad 3, 37°C, para que se integre sin llegar a hervir. Prueba y rectifica de sal si hace falta.
Sirve caliente. Vierte la crema en boles y termina con un hilo de aceite de oliva, unas semillas tostadas o unos picatostes por encima. Sirve enseguida.