Derretimos la mantequilla por completo en el microondas. Cuidado con los tiempos ya que si nos pasamos saltará toda la mantequilla por el microondas! Aconsejable utilizar una tapa. Reservar.
Batimos las claras de huevo con el azúcar glass con batidora de varillas a velocidad media durante unos 30 segundos.
Bajamos la velocidad al mínimo y añadimos la harina y la sal. Mezclamos lo justo para que los ingredientes se integren.
Añadimos la mantequilla derretida, la nata para montar y la esencia de vainilla y batimos durante 30 segundos más. Conseguiremos una masa bastante espesa.
Colocamos papel de horno sobre una bandeja, y sobre ella ponemos la plantilla que hemos hecho previamente con las formas de las hojas. Con ayuda de una espátula, vamos extendiendo una fina capa de masa y retiramos la plantilla con mucho cuidado. Limpiamos y volvemos a colocarla al lado para continuar con la siguiente galleta. Repetimos hasta llenar toda la bandeja.
Horneamos las galletas durante 5-6 minutos, y al sacarlas de horno, las dejamos secar sobre un rodillo para darle forma curva (hay que hacerlo muy rápido, en cuanto salen del horno, ya que sino se endurecen). Si no se quiere dar esta forma curva, pueden dejarse secar sobre una rejilla o cualquier superficie lisa.