Para hacer pan casero, lo mejor es comenzar haciendo un preferemento para que tenga un sabor mucho más intenso. Para ello, prepararemos esta masa madre la noche anterior.
Comienza por desleír la levadura sobre el agua tibia.
Añadir la harina y mezclar todo muy bien. Queda una masa bastante líquida y pegajosa.
Tapamos el bol con film transparente y lo dejamos reposar en la nevera toda la noche.
Al día siguiente, mezclamos la levadura y los 280 mL de agua en un bol bastante grande.
A esto le añadimos todos los ingredientes (incluida la masa madre que llevaba toda la noche en la nevera).
Amasamos todo bien hasta conseguir una masa más bien pegajosa y blandita.
Untamos otro bol con un poco de aceite y dejamos la masa dentro de éste, tapado con un trapo húmedo unos 30-40min (tiene que doblar su volumen).
Una vez haya acabado la segunda fermentación, espolvoreamos la superficie de trabajo de harina y pondremos allí la masa.
Amasamos suavemente para sacar todo el CO2 que se ha formado (notáremos que se desinfla muy rápido).
Ahora es el momento de darle la forma que queramos. Podemos dividir la masa en varios para hacer panes mas pequeños, hacer un pan redondito... Y una vez los tengamos del tamaño y forma deseados, le haremos un corte en la parte de arriba, espolvoreando a su vez con un poco de harina.
Dejamos fermentar por última vez la masa otros 30-40min a temperatura ambiente (volverá a doblar el volumen) en la rejilla del horno y sobre papel vegetal.
Mientras, precalentamos el horno a 250ºC.
Una vez pasado ese tiempo horneamos la masa durante 10min, bajamos la temperatura del horno a 200ºC y dejamos que acabe de hacerse (unos 35min más).
Ya tienes listo tu pan casero!!! Perfecto para acompañar cualquier tipo de comida! Esperamos que hayas aprendido cómo hacer pan casero de una forma fácil y os animéis a probarlo!