Precalentamos el horno a 180ºC y engrasamos los moldes desechables para los bizcochos con un poco de mantequilla.
Separamos los Mini Lacasitos por colores y los reservamos (hay que tener paciencia... mejor si tenemos a algún niño que nos ayude, que les encanta!)
Batimos la mantequilla con varillas y vamos añadiendo las claras a temperatura ambiente de una en una.
Añadimos la harina, la levadura, la sal y la leche y mezclamos todo hasta conseguir una masa homogénea.
Pesamos la masa resultante y la dividimos en los seis moldes desechables.
Trituramos los Mini Lacasitos por colores y añadimos cada color a un molde.
Mezclamos todo bien hasta conseguir que el color sea homogéneo. Queda un color bastante pastel, si queréis un poco más intenso podéis añadirle un poco de colorante.
Horneamos los bizcochos rainbow cake de tres en tres durante 15 min y dejamos enfriar sobre una rejilla antes de desmoldarlos.
Mientras tanto vamos preparando la buttercream. En este caso realizamos una de Philadelphia, ya que nos encanta y queda estupenda con el chocolate.
Batimos la mantequilla y el queso Philadelphia hasta que queden bien cremosos.
Vamos incorporando poco a poco el azúcar glass para conseguir la consistencia y sabor deseado.
Y llegó el momento de la verdad, el momento de montar la tarta.
Vamos colocando las capas de bizcocho en orden de los colores del arco iris y añadimos un par de cucharadas de buttercream entre una y otra.
Cuando hayamos acabado de poner todos los bizcochos, vamos tapando toda la tarta con buttercream hasta que quede lisa y homogenea.
La reservamos en la nevera hasta consumirla, para que el frosting quede bien fijado en la tarta.