En un bol batimos la mantequilla a temperatura ambiente con los azúcares hasta conseguir el punto pomada.
Añadiremos los huevos de uno en uno, batiendo un poco cada vez.
Añadimos la harina y maicena tamizadas junto a la sal y la levadura a la mezcla anterior, y batimos durante unos cinco minutos hasta conseguir una mezcla homogenea. Por último, echaremos también la esencia de vainilla.
Dividiremos el bizcocho en dos boles, con la misma cantidad de masa en cada uno.
Horneamos los dos bizcochos a
180 °C durante 50 minutos con calor arriba y abajo y sin ventilador. Dejamos enfriar los bizcochos y los dejamos reposar en la nevera durante una noche envueltos en papel film.
Calentamos en una cazuela la nata a fuego medio hasta que comience a hervir. En este punto apartamos del fuego y añadimos el chocolate bien troceado.
Dejamos reposar 5 minutos, para que el chocolate se deshaga.
Pasado este tiempo removemos bien con unas varillas para obtener una crema de chocolate suave.
La dejamos enfriar un par de horas, para que la textura sea la adecuada.
Con los bizcochos bien fríos, cortamos la parte que se ha abombado en el horno para alisarlos. Guardaremos uno de los lados para utilizarlo como tapa final.
Hacemos un círculo en la mitad de los dos bizcochos y los vaciamos para convertirlos en una tarta piñata.
Montamos la esfera con los dos bizcochos grandes, rellenamos la tarta con Lacasitos y acabamos tapándola con la tapa que hemos cortado al principio.
Cubrimos la tarta de Lacasitos con la ganache de chocolate y la dejamos en la nevera hasta que enfríe.
Cuando la tarta de Lacasitos esté bien fría añadimos los fideos de chocolate y lo decoramos con plumas.
Y ahora... solo quedará cortar la tarta de Lacasitos y... sorpresa!!!