Precalienta el horno a 200°C (calor arriba y abajo). Mientras se calienta, pela la calabaza, córtala en dados de unos 3 cm y pela la cebolla, cortándola en cuartos. No peles los ajos, los asaremos con piel.
Prepara la bandeja para asar. Coloca la calabaza, la cebolla y los ajos en una bandeja de horno, procurando que no queden amontonados (si se solapan, se cuecen al vapor en vez de dorarse). Riega con 2 cucharadas de aceite de oliva y sazona con sal y pimienta. Mezcla bien con las manos para que todo quede impregnado.
Asa 35-40 minutos. A mitad de cocción (unos 18-20 minutos), saca la bandeja y remueve las verduras para que se doren de manera uniforme. Sabrás que está lista cuando puedas pinchar la calabaza fácilmente con un tenedor y los bordes tengan un tono dorado-tostado.
Prepara el caldo mientras tanto. Calienta los 700 ml de caldo de verduras en un cazo aparte (que esté caliente ayuda a triturar mejor y a que la crema quede más fina).
Pela los ajos asados. Cuando saques la bandeja del horno, deja templar un par de minutos y pela los ajos; al estar asados, la piel se retira con mucha facilidad, casi sin esfuerzo.
Tritura todo junto. Pasa la calabaza, la cebolla y los ajos pelados a una batidora de vaso (o usa una batidora de brazo directamente en la olla). Añade el caldo caliente poco a poco, el comino y la nuez moscada. Tritura durante 1-2 minutos seguidos hasta que no queden grumos y la textura sea completamente lisa.
Termina la cocción. Vierte la crema triturada de nuevo en una olla a fuego bajo. Incorpora la leche de coco y cocina 5 minutos removiendo de vez en cuando, sin dejar que hierva a borbotones. Prueba y ajusta de sal y pimienta.
Haz los crutones (en paralelo, mientras se asa la calabaza). Mezcla las pipas de calabaza y los garbanzos cocidos y escurridos con un chorrito de aceite y las especias que quieras (pimentón, comino). Cocina en la freidora de aire a 190°C durante 8-10 minutos, agitando la cesta a mitad de cocción para que se doren por todos los lados.
Sirve. Reparte la crema bien caliente en los platos, corona con los crutones justo antes de servir (para que no pierdan el crujiente) y añade un hilo de aceite de oliva por encima.