Mezcla los secos. En un bol grande, mezcla los copos de avena, los frutos secos y las semillas.
Prepara el glaseado. En otro bol pequeño, mezcla el aceite de coco derretido con la miel, la canela y la sal. Remueve bien hasta integrar.
Combina. Vierte el glaseado sobre los ingredientes secos y mezcla bien hasta que todo quede impregnado. Asegúrate de que no haya zonas sin cubrir.
Prepara la freidora. Forra la cesta de la freidora con papel de horno o usa un molde de silicona. Esto es importante, la granola suelta miel que se pega a la cesta si no la proteges.
Primera tanda. Extiende la mitad de la granola en una capa uniforme en la cesta. No la apiles, tiene que estar en una sola capa para que se dore uniformemente.
Cocina a 160°C durante 8 minutos. A mitad de cocción (4 minutos), abre la freidora y remueve con una espátula. Vuelve a extender en capa uniforme y continúa.
Comprueba el punto. La granola tiene que quedar dorada pero no oscura. Si tu freidora calienta mucho, reduce a 150°C. Recuerda que al enfriar endurece más, si la ves ligeramente blanda al sacarla, es normal.
Repite con la segunda tanda. Deja enfriar la primera tanda en una bandeja mientras haces la segunda.
Añade los extras al final. Una vez que la granola esté completamente fría, mezcla la fruta deshidratada, el chocolate o el coco. Guarda en un bote hermético.
Notas
La fruta deshidratada y el chocolate se añaden siempre al final, una vez que la granola ha enfriado. Si los metes en la freidora se queman.