Para esta receta usaremos 3 moldes desmontables de unos 18 cm de diámetro por 4 de alto, que tendremos que engrasar y enharinar. Precalentamos el horno a 180 ºC durante unos 20 minutos antes de introducir los bizcochos en el horno. Empezamos:
Mezclamos los ingredientes secos en un bol: harina, levadura, bicarbonato, sal, cacao y canela. Habrá que tamizarlos antes.
En otro bol más grande, mezclamos con la batidora de varillas el azúcar blanco, el azúcar moreno, el aceite, los huevos y la vainilla, hasta que esté bien mezclado. Incorporamos los ingredientes secos y seguimos batiendo a baja velocidad hasta que quede todo incorporado (con unos 30 segundos debería ser suficiente).
Añadimos las zanahorias y la mitad de las nueces y batimos un poco más.
Ayudándonos de una espátula, repartimos la mezcla en los tres moldes (alrededor de 800 gr de masa en cada uno, asegúrate que queda la mitad del molde sin rellenar).
Colocamos el resto de las nueces y empujamos con el dedo para que se hundan un poco en la masa.
Horneamos los tres bizcochos a la vez, entre 20 y 25 minutos, dependiendo del horno. Los bizcochos deben separarse del molde con facilidad y al insertar un palillo en el centro, éste debe salir totalmente limpio.
Dejamos enfriar en una rejilla dentro del molde durante unos 10 minutos. Desamoldamos pasado este tiempo y dejamos reposar sobre la rejilla hasta que se enfríen totalmente.
En este punto es recomendable envolver los bizcochos en papel film y dejarlos reposar una noche en la nevera para que la miga se asiente. Mientras iremos haciendo la cobertura de queso y chocolate blanco.
Fundimos el chocolate blanco troceado en el microondas (recuerda: 15 segundos, paramos y removemos; 15 segundos más, paramos y removemos. Repetimos hasta que esté casi completamente fundido, y removemos para acabar de fundirlo sin que se queme).
Con una batidora de varillas, batimos la mantequilla, el queso para untar y la crême freîche, hasta que quede cremoso.
Añadimos el chocolate fundido y seguimos batiendo hasta que quede todo incorporado.
Colocamos la mezcla en el frigorífico por unas horas para que se quede firme.
Finalmente, sólo nos queda montar nuestro pastel. Colocamos una capa de bizcocho y una de cobertura alternadamente, y cubrimos todo el pastel, laterales incluidos, con la cobertura ayudándonos de una espátula, hasta que quede totalmente lisa. ¡Y a disfrutar de nuestra creación!