Empezamos colocando una cazuela al fuego con agua, para escaldar los guisantes y quitarles un poco de dureza.
Mientras esperamos que el agua hierva, cortamos el solomillo en pequeños taquitos, para luego salpimentarlo y echarle un chorro de aceite de oliva.
Hacemos lo mismo con la sobrasada, sin salpimentar, claro.
Una vez hierva el agua, echamos los guisantes, dejamos un minuto y escurrimos.
Pasamos los guisantes a un bol y salpimentamos con pimentón dulce y aceite. Reservamos.
Para la masa, echamos todos los ingredientes (harina, manteca, agua y aceite) en un bol grande y amasamos con las manos hasta conseguir una masa homogénea que no se pegue en las manos. No debería ser difícil llegar a este punto, ya que es bastante sencilla.
Preparamos la bandeja de horno con papel para horno y un chorro de aceite por encima.
Necesitaremos un trozo de cartón (de caja de galletas o cereales), que cortaremos en forma de circulo y que usaremos por la parte impresa para que no se no pegue la masa.
Ahora viene la parte divertida. Para realizar las panades mallorquines, iremos cogiendo bolitas de 50 gramos para la base y las paredes, y otra bola de 20 gramos para la tapa.
Con las manos, vamos dando forma de cuenco a la bolita grande, apretando con el pulgar y estirando paredes y base.
Una vez tengamos el cuenco hecho, colocamos una cucharada de guisantes, dos trozos de sobrasada, unos 10 trozos de carne y otra cucharada de guisantes.
Ahora, con la otra bolita de 20 gramos, la extendemos con la palma de la mano para formar un circulo de pasta, que extenderemos sobre los ingredientes.
Juntaremos los bordes de las paredes con los bordes de la tapa con el pellizco típico de estas empanadas, para que a la hora de hornear no se salga el relleno.
La colocamos cuidadosamente en la bandeja de horno.
Y así repetimos hasta conseguir 12 panades, que horneamos a 180 ºC durante unos 45 minutos, con el horno previamente precalentado.
Dejamos enfriar un poco antes de servir, y aunque están deliciosas recién sacadas del horno, también se pueden comer perfectamente a temperatura ambiente.
Molts d'anys, i bon profit!