En un procesador de alimentos o una batidora metemos el mango troceado, agua, zumo de manzana, jugo de la lima y la mitad de la peladura de ésta (reservar la otra mitad).
Batimos todo unos cuantos minutos hasta que adquiera una textura suave. Probamos, y si creemos que no está suficientemente dulce, añadimos un chorrito de sirope de arce. Vamos probando hasta encontrar el punto según nuestro gusto.
Vertemos la mezcla en una cubitera de hielos y lo congelamos unas 5-6 h, hasta que el sorbete de mango solidifique del todo. Cuando llegue la hora de sacar el sorbete, ponemos los cubitos de mango en la batidora con el ron y machacamos todo hasta obtener una textura cremosa y suave.
Si tenéis prisa y disponéis de una heladera, podéis saltaros el paso de congelarlo y directamente verterlo en la heladera. En unos 40 minutos lo tendréis listo!
Servimos el sorbete de mango casero en vasos individuales y los decoramos con la peladura de la lima que habíamos reservado.
Ya solo queda disfrutar del sorbete de mango y a continuar gozando del verano! Esperamos que os guste y os refresque mucho.