Pon la leche en un cazo junto con la rama de canela, la piel de limón y el azúcar.
Llévala a fuego medio hasta que empiece a humear y casi a hervir. No hace falta que hierva fuerte, solo que esté bien caliente.
Apaga el fuego y deja que repose 10–15 minutos para que la leche se impregne bien de los aromas.
Cuela la leche para retirar la canela y la piel de limón, y deja que temple un poco.
Corta el pan en rebanadas gruesas, de unos 2–3 cm.
Coloca las rebanadas en una fuente y cúbrelas con la leche aromatizada.
Déjalas empaparse unos 30–60 segundos por cada lado, hasta que estén bien hidratadas pero aún manejables.
Pásalas con cuidado por huevo batido, cubriéndolas bien por ambos lados.
Coloca las torrijas en la cesta de la freidora de aire sobre una hoja de papel antiadherente apto para la airfryer, sin que se toquen.
Cocina a
200 °C durante 8–10 minutos. A mitad de tiempo, dales la vuelta y vuelve a pincelarlas ligeramente con aceite.
Cuando estén doradas, sácalas y pásalas por azúcar y canela, miel o el topping que prefieras.