
Un bote de conservas caseras siempre va a ser mucho mejor que una mermelada comprada en el supermercado. Disfrútalas con una tostada con mantequilla o sobre una cheesecake.
¿Te ha sobrado fruta y quieres hacer conservas? Es la mejor manera de no desperdiciar comida. Aprende a hacer tu propia mermelada de fresa casera o lánzate a sabores nuevos como la mermelada de tomate. Si estás buscando un acompañante para una tostada, la mermelada de limón inglesa te va a sorprender.
