Hay sabores que no se nos borran de la memoria. Postres que hemos probado en algún momento de nuestras vidas y recordamos exactamente el más mínimo de los detalles. Tanto, que si cerramos los ojos podemos visualizar el lugar donde estábamos, la música que sonaba, la gente que nos rodeaba y, por supuesto, el sabor que tenía. Y eso es lo que nos ocurre con la New York Cheesecake. Y hoy, te cuento todos los secretos de esta cheesecake. Receta fácil y deliciosa para disfrutarla con amigos!

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Tipos de cheesecakes
Existen infinitas variedades de tartas de queso, y en cada restaurante nuevo que visitamos, pedimos una cheesecake, ya que se ha convertido en nuestro estándar para ver el nivel de los postres (como pedir bravas en un bar). Habréis visto que las hay horneadas, sin hornear, amarillentas, con gelatina, esponjosas, calientes... Por lo que son todo un mundo. Pero las tartas de queso que a nosotros nos gustan son las horneadas pero servidas frias y con base crujiente. Venderíamos el alma al diablo por un pedacito, aunque a decir verdad, no hacemos ascos a ninguna cheesecake. Esta receta de cheesecake fácil tiene todo lo que tiene que tener una tarta de queso: base de galleta crujiente, la crema de queso y, por último, mermelada.

Origen de la New York Cheesecake
El origen de la New York cheesecake se remonta a principios del siglo XX y está íntimamente ligado a la inmigración europea a Estados Unidos. Aunque las raíces de la tarta de queso se encuentran en la Antigua Grecia, fue en Nueva York donde se popularizó y perfeccionó en su forma actual. Arnold Reuben, un restaurador alemán, es a menudo acreditado con la creación de la clásica New York cheesecake alrededor de 1929. Reuben, fascinado por los distintos tipos de tartas de queso que probaba en los hogares de sus amigos europeos, decidió crear su propia versión utilizando queso crema en lugar de requesón o ricotta. Este cambio dio lugar a una tarta con una textura más rica y suave, distintiva por su sabor intenso y su densa cremosidad. La receta se hizo rápidamente famosa y se convirtió en un icono culinario de Nueva York, reconocida y adorada por su simplicidad y exquisitez.
Cómo hacer esta receta fácil de cheesecake
Para hacer esta New York Cheesecake receta fácil, comienza triturando las galletas tipo Digestive y mezclándolas con la mantequilla derretida para crear la base, presionándola firmemente en el fondo de un molde desmontable.
En un bol grande, bate el queso crema hasta que esté suave, luego añade el de azúcar y unas gotas de limón, mezclando bien. Incorpora los huevos, uno a uno, batiendo a baja velocidad para no incorporar demasiado aire. Añade por último la nata y vierte la mezcla sobre la base de galletas. Hornea la New York cheesecake y deja enfriar a temperatura ambiente.

📖 Receta

Cheesecake receta fácil
Ingredientes
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Pasos a seguir
- Precalienta el horno a 175 ºC y ten a mano tu molde desmontable para la cheesecake. Es muy importante que sea desmontable ya que la tarta de queso no es como un bizcocho, y se nos desparramará cuando lo saquemos. Los moldes de silicona son los que mejor van para este tipo de tartas y además son muy limpios ya que se lavan muy fácil.
- Comenzaremos primero con la base de la New York cheesecake. Como hemos dicho, ésta puede hacerse con las galletas que más os gusten, pero para nosotros las que mejor quedan son las Digestive y las Chiquilín. En este caso esta tarta de queso la hemos hecho con estas últimas.
- El primer paso es desmenuzar las galletas. Lo más cómodo y sencillo es utilizar un molinillo o batidora, pero también puede hacerse entre dos paños y pasando el rodillo. Si lo hacéis con el molinillo parad antes de que quede polvo fino, ya que si quedan algunos trozos la base será más crujiente y estará mucho mejor.
- Añadimos la mantequilla a temperatura ambiente y removemos todo bien para que la galleta se integre y formemos una masa. La llevamos a nuestro molde y forramos el fondo con esta galleta, presionando con los dedos o una cucharilla para formar una base uniforme.
- Horneamos la base unos 10 minutos, para que endurezca y coja resistencia. Sacamos el molde y lo dejamos enfriar otra vez.
- Bajamos la temperatura del horno a 150 ºC para el siguiente horneado con la crema de queso.
- Mientras la base de la tarta de queso se cocina, iremos haciendo la crema de queso para el interior.
- En un bol batimos el queso Philadelphia y las gotas de zumo de limón con una batidora amasadora, para que el queso reblandezca y quede bien liso y esponjoso. Podéis añadirle algo de azúcar si queréis, pero nosotros lo hacemos sin ya que el queso Philadelphia y la leche condensada ya nos parecen suficientemente dulces.
- Añadimos los huevos de uno en uno y batimos bien para que se integre y formemos la crema de queso con una consistencia esponjosa. Por último añadimos la leche condensada y batimos hasta homogeneizar la crema.
- Vertemos la mezcla sobre la base de galleta que habíamos cocinado y lo volvemos a meter al horno, esta vez a 150 ºC durante 1h 30min aproximadamente. Pasado ese tiempo, apaga el horno, abre la puerta y deja que la cheesecake enfríe allí mismo.
- Por último, cuando haya enfriado del todo y la hayamos sacado del horno, solo quedará decorar la New York cheesecake con mermelada. Podéis utilizar cualquier mermelada, pero lo mejor es utilizar mermeladas caseras, como la que de fresas que os enseñamos a hacer y es la que hemos utilizado en esta receta.
- Animaros a hacer esta New York cheesecake en casa. Ya veréis como os encanta y si tenéis invitados, os pedirán la receta. Es muy fácil de hacer, solo hay que tener paciencia al batir y hacerlo muy lentamente. Por lo demás, el truco está en el primer horneado de la galleta, que hará que se compacte y así no se rompa al servirla.










Ana Edith Gonzáles
Me gustaría que hagan la masa y no con galletas podrían poner la receta base de la masa
TheCookingLab
Buenas Ana! Si te gustan las tartas de queso sin la base de galleta, puedes poner la masa directamente en un molde sin la base de galleta 🙂
Emireth
Hola, no vi en qué momento se agrega el limón. Gracias
TheCookingLab
Se le añade al queso, al principio del todo antes de batirlo.