Hoy te traigo una receta para aprovechar esas pieles de naranja que desperdiciamos tan a menudo: bastones de cáscara de naranja confitada. Y es que con ellas podemos hacer riquísimos dulces como el Panettone o las galletas de cacahuetes y naranja. Las cáscaras de naranjas confitadas son facilísimas de hacer, y si os gusta podéis bañarlas en chocolate para darle un toque más chocaholic.

Reciclando piel de naranja
Utilizar la piel de naranja para hacer bastones de cáscara de naranja confitada es una manera fantástica de aprovechar al máximo esta fruta cítrica y añadir un toque gourmet a tus postres. Este proceso transforma la cáscara, normalmente desechada, en un delicioso manjar dulce que puede usarse de múltiples formas. Para preparar estas golosinas, primero se hierve la cáscara de naranja para quitarle el amargor, y luego se cocina a fuego lento en un almíbar de azúcar hasta que queda translúcida y deliciosamente dulce.
Los bastones de cáscara de naranja confitada no solo son perfectos para comer solos como un snack dulce, sino que también son una decoración elegante para pasteles y tartas. Su sabor intenso y ligeramente amargo combina a la perfección con el chocolate, por lo que puedes sumergirlos en chocolate negro derretido para un capricho aún más indulgente. También pueden picarse y mezclarse en masas de galletas, panes o bollos para añadir un toque de sabor cítrico inesperado y delicioso. En resumen, hacer cáscara de naranja confitada es una excelente manera de dar nueva vida a las naranjas y crear un ingrediente versátil que eleva cualquier creación culinaria.


📖 Receta

Cáscara de naranja confitada
Ingredientes
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Pasos a seguir
- Limpiamos bien la piel de las naranjas con la ayuda de un cepillito y agua. Es muy importante dejarlas bien limpias ya que será la piel lo que nos comamos.
- Cortamos las naranjas en cuatro y las pelamos, poniendo las pieles en una olla tapadas con agua.
- Calentamos y las hervimos durante 5 min.
- Escurrimos las pieles y las lavamos con agua fría.
- En este punto, la parte blanca del interior se habrá ablandado, por lo que con ayuda de un cuchillo afilado iremos quitando la mayor parte de ésta piel.
- Cortamos las pieles en tiras o bastones.
- Volvemos a repetir el proceso de hervirlas 5min, escurrir y enfriar 4 veces más (esto sirve para quitarle el amargor a las naranjas).
- Secamos las pieles con un trapo y las pesamos. Las volvemos a poner en una olla y añadimos el mismo peso en azúcar.
- Calentamos a fuego lento. Primero se formará un almíbar que iremos removiendo lentamente y posteriormente éste irá evaporándose. Apartamos del fuego cuando quede poco almíbar.
- Dejamos atemperar.
- Rebozamos las cáscaras de naranjas confitadas uno a uno en un bol lleno de azúcar y los vamos poniendo sobre un papel de hornear para que se sequen. Tardan aproximadamente 1 día hasta que se endurecen del todo.
- Estos bastones de cáscara de naranaja confitada las podemos usar directamente en nuestras recetas, guardarlas en un bote cerrado para utilizarlas más adelante o, como hemos hecho nosotros, bañarlas en un poco de chocolate caliente para tomarlas de aperitivo!










UanPound
Pues me parece una idea fantástica para aprovechar las pieles. Ay omá, mojadito en chocolate y todo!! #fansfans
TheCookingLab
Siempre que haya chocolate por medio... todo está buenísimo!!!! xD
Daisy
Siempre que encontraba en el comercio, compraba naranjitas chocolatadas. Pero, ahora que aprendí a hacerlas, las tengo cuando quiero. Hice un almíbar claro, con la variante de ponerle escencia de ron. Con ese almíbar hice unos bizcochos borrachos. Otro poco las corté en trocitos y se lo puse a un queque de zanahorias. Igual deshidraté una porción para agregarlo al mate. Mi imaginación vuela con todas las opciones de uso. Gracias por la receta.