Hay bebidas que saben a invierno, y el vino caliente es una de ellas. Da igual si lo pruebas en un mercadillo navideño, en una casa de madera perdida en Centroeuropa o en tu propia cocina un domingo lluvioso: ese aroma a especias, cítricos y vino calentándose a fuego lento es puro confort. También existe la versión de sidra caliente.

Lo mejor de todo es que hacerlo en casa es facilísimo, no necesitas ingredientes raros y puedes adaptarlo totalmente a tu gusto. Más especiado, más dulce, con un toque cítrico más marcado… aquí manda tu nariz.
Saltar a
Glühwein, mulled wine o vino caliente
Aunque hoy lo asociamos mucho con la Navidad, el vino caliente tiene una historia bastante larga. Ya en la Antigua Roma se consumía vino especiado (el famoso conditum paradoxum), tanto por placer como por sus supuestas propiedades medicinales.
Con el paso del tiempo, esta tradición se asentó especialmente en el norte y centro de Europa. En Alemania se conoce como Glühwein, en los países nórdicos como glögg, en Inglaterra como mulled wine y en Francia como vin chaud. Todas las versiones tienen algo en común: vino tinto, especias aromáticas y calorcito del bueno para combatir el frío.
Cómo se hace el vino caliente
Hacer vino caliente en casa es muy sencillo y no tiene ningún misterio, solo hay que tener una cosa clara: no debe hervir. La idea es calentarlo poco a poco para que el vino se infusione con las especias sin perder aroma ni alcohol.
Empieza lavando bien la naranja (y el limón, si lo usas) y pela la piel en tiras grandes, intentando evitar la parte blanca, que puede amargar. En una olla amplia, añade el vino tinto junto con las pieles de los cítricos, las ramas de canela, los clavos, el anís estrellado y el jengibre fresco.
Calienta a fuego medio-bajo hasta que el vino esté bien caliente, pero sin que llegue a hervir. En ese momento, añade el azúcar, la miel o el endulzante que prefieras y remueve hasta que se disuelva por completo. Baja el fuego al mínimo y deja que todo se infusione durante unos 15-20 minutos, removiendo de vez en cuando.
Cuando el vino caliente tenga un aroma intenso y especiado, pruébalo y ajusta a tu gusto: más dulce, un poco más de especias o un chorrito de licor si te apetece. Finalmente, cuela el vino para retirar las especias y sírvelo bien caliente en tazas o vasos resistentes al calor.
📖 Receta

Ingredientes
Contiene links afiliados
Pasos a seguir
- Lava bien la naranja y el limón y pela la piel en tiras grandes, evitando la parte blanca.
- En una olla, añade el vino junto con las pieles de los cítricos y todas las especias.
- Calienta a fuego medio-bajo sin que llegue a hervir. Esto es importante: si hierve, el alcohol se evapora y el vino puede amargarse.
- Cuando esté caliente, añade el azúcar o la miel y remueve hasta que se disuelva.
- Deja infusionar todo unos 15-20 minutos a fuego muy suave.
- Prueba y ajusta: más dulce, más especias, un chorrito de licor si te apetece.
- Cuela y sirve bien caliente, idealmente en tazas o vasos resistentes al calor.
Nutrición
Información adicional
¿Has probado esta receta?
Let us know how it was!Consejos y variaciones
- Usa un vino decente, pero no uno caro: el calor y las especias mandan aquí.
- Si lo quieres sin alcohol, puedes hacerlo con zumo de uva o mosto.
- Añadir manzana en rodajas le da un toque muy navideño.
- Si te sobra, aguanta perfectamente en la nevera y se puede recalentar al día siguiente (incluso está mejor).










Jokin
Mi bebida por escelencia una vez llega diciembre!