Receta de Scones de frutos rojos. Hoy os traigo una receta que me encanta y que, además, es perfecta para cualquier ocasión: ¡scones ingleses! Estas pequeñas delicias son ideales para acompañar un buen té, un café por la mañana o incluso como merienda. Los scones son originarios del Reino Unido, pero su fama ha cruzado fronteras y ahora se disfrutan en todo el mundo.

Saltar a
Origen de los Scones
Viví 6 años en inglaterra y en ese tiempo fué cuando descubrí los Scones! Son unos pastelitos ingleses muy típicos y fáciles de hacer. Es habitual comerlos a la hora del té, ya que al ser bastante secos de por sí, se comen untados con mermeladas o confituras varias.
Su historia se remonta al siglo XVI en Escocia. Inicialmente, se elaboraban con avena y se cocinaban sobre una plancha plana llamada "girdle" en lugar de hornearse. Con el tiempo, la receta se fue adaptando y popularizando en Inglaterra, especialmente en la región de Devon y Cornwall, donde se convirtieron en una parte esencial del tradicional "cream tea". Este ritual de la tarde, que incluye scones servidos con clotted cream y mermelada, es un símbolo icónico de la cultura británica y sigue siendo una experiencia gastronómica muy apreciada tanto en el Reino Unido como en otros lugares del mundo.
La eterna discusión de la receta de Scones ingleses
Aunque en todas las zonas de Inglaterra los scones se produzcan de la misma manera, hay una discusión que divide territorios. ¿Añades primero la mermelada al scone o la crema? Aunque parezca una tontería, existe una rivalidad real sobre el orden de adición y hasta la reina tiene su preferido!
En Devon, la tradición dicta que primero se unta una generosa capa de clotted cream (nata separada) sobre el scone original y luego se añade la mermelada encima. La gente de Devon argumentan que la clotted cream, siendo más espesa, actúa como una base perfecta para la mermelada.
Por otro lado, en Cornwall, se sigue la regla opuesta: primero se extiende la mermelada y luego se corona con la clotted cream. Los de Cornish creen que esta técnica permite apreciar mejor el sabor de la mermelada, ya que está más en contacto con el paladar. Ésta era la forma favorita de la reina de Inglaterra!
Aunque no hay una respuesta correcta, esta disputa amistosa sigue siendo un tema candente entre los británicos, especialmente durante el tradicional "cream tea". Así que, la próxima vez que te prepares un scone, puedes elegir tu bando y unirte a la conversación. ¿Eres del equipo Devon o del equipo Cornwall? ¡La elección es tuya!
Cómo hacer Scones, receta con frutos rojos
Para no entrar en ningún tipo de polémica, yo he querido hacer unos scones de frutos rojos. Esto le dará un poco más de sabor a la masa y que acaben siendo un bocado delicioso. Aunque los scones más conocidos sean de forma redonda, cada vez más se ven estos scones triangulares, igual de deliciosos y más fáciles de hacer, ya que no necesitarás ni molde cortador.

La receta de scones de frutos secos es muy fácil de hacer. Solo hay que mezclar los ingredientes y darles forma! Aunque parezca que haya que amasar mucho, en realidad no. Es una masa que hay que trabajarla lo mínimo posible, ya que cuanto menos la toquemos más sabrosa estará. Cuando mezclemos todos los ingredientes se formará una masa granulada, lo único que tendremos que hacer será pasarlo a una mesa enharinada y amasarlo 3 o 5 veces con nuestros dedos, no más.


Así que... lets go con estos scones ingleses
📖 Receta

Receta scones de frutos rojos
Ingredientes
Contiene links afiliados
Pasos a seguir
- Precalentamos el horno a 200 ºC con la bandeja en la posición media y forrada con papel de hornear o un tapete de silicona como éste (viene genial para galletas o este tipo de masas).
- En un bol grande añadimos la mantequilla fria, la harina tamizada, levadura, sal y azúcar y con nuestros dedos vamos rompiendo los trozos de mantequilla y mezclándolo con los ingredientes sólidos para conseguir una especie de copos.
- Hacemos un volcán en medio de la masa y añadimos el huevo, la leche y los frutos rojos.
- Amasamos un poco con nuestras manos para homogeneizarlo todo, pero sin sobremezclarlo. Ya veréis como la masa se tiñe un poco de rojo.. quedará precioso!
- Llevamos la masa a una superficie con un poco de harina y acabamos de amasarlo allí.
- Formamos un círculo de unos 2-3 centímetros de grosor con la ayuda de nuestra palma de la mano y con un cuchillo bien afilado hacemos cortes como si de una pizza se tratara. Así formaremos 8 scones triangulares. También pueden hacerse con la forma típica con un cortador cilíndrico.
- Llevamos los scones a una bandeja con papel de horno o un tapete de silicona y pincelamos las porciones con huevo batido.
- Horneamos a 200ºC durante 10-12 minutos, hasta que comiencen a dorarse los scones.
- Dejamos los scones de frutos rojos enfriar sobre una rejilla.
- Una vez hechos los scones solo queda preparar el glaseado. Para ello mezclamos la cucharada de leche con el azúcar glass. Obtendremos así una glasa espesa que con ayuda de una cucharilla podremos esparcir sobre nuestros scones con frutos rojos.
- El mejor momento para comerse los scones es cuando están recién hechos, bien calentitos para poder untar cualquier mermelada que tengamos por casa. Una buena forma para asegurarnos que siempre estén recién hechos es llevar los scones al frigorífico después de cortarlos y hornearlos en el momento que tengamos hambre 😉










Mafalda
¡Qué buena pinta tienen! No los conozco, pero tienen que estar sabrosísimos. Yo no los tomaría con té, eso lo dejo para los ingleses, mejor con un buen café con leche o cortadito.
gladys
perdon. la masa lleva solo una cucharadita de azucar?
TheCookingLab
Si gladys, los scones no son para nada dulces, es por ello que luego se les pone mermelada o sirope 😉