El Red Velvet es de esas tartas que impresionan antes de que nadie la pruebe. El color rojo intenso, las capas perfectas, el frosting blanco... es visualmente una de las recetas más espectaculares que puedes hacer en casa. Y lo mejor es que no es tan complicada como parece.
Llevo años haciendo esta receta y he ajustado cada detalle: la cantidad de cacao, el tipo de colorante, el truco del buttermilk casero, el punto exacto del frosting de queso crema. En este post tienes todo lo que necesitas para que salga perfecta a la primera.

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Qué es el Red Velvet
El Red Velvet es una tarta americana de origen sureño que se hizo famosa a principios del siglo XX. Su nombre significa terciopelo rojo y describe perfectamente su textura: una miga increíblemente tierna y suave, casi aterciopelada, con un color rojo que no deja indiferente a nadie.
Originalmente el color venía de la reacción química entre el cacao sin alcalinizar, el vinagre y el buttermilk, que potencia los pigmentos naturales del cacao y les da un tono rojizo. Con el tiempo los colorantes sustituyeron a esa reacción natural poque dan un rojo mucho más intenso y consistente, pero la técnica de usar buttermilk y vinagre se mantiene porque aportan una jugosidad que no consigues de otra manera.
La cobertura clásica es un frosting de queso crema, cremoso y ligeramente ácido, que contrasta perfectamente con el dulzor del bizcocho. La combinación es adictiva.
📖 Receta

Bizcocho Red Velvet
Ingredientes
Equipo
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Pasos a seguir
- Mezcla la lecha con el zumo de limón. Remueve y deja reposar 10 minutos. Verás que la leche se corta ligeramente: eso es el buttermilk. Aporta una acidez que hace la miga mucho más tierna y ayuda a activar el bicarbonato.
- En un bol grande, bate el aceite con el azúcar hasta integrar. Añade los huevos uno a uno sin dejar de batir. Incorpora el extracto de vainilla, el colorante en gel y el buttermilk. Mezcla hasta que todo esté homogeneo y el color sea uniformemente rojo.
- En otro bol, tamiza la harina con el cacao en polvo, el bicarbonato y la sal. Tamizar es importante: evita grumos y da más esponjosidad.
- Añade los ingredientes secos a los húmedos en tres tandas, mezclando con movimientos envolventes entre cada adición. No batas en exceso, solo hasta que no queden rastros de harina. Por último, añade el vinagre y mézclalo. El vinagre reacciona con el bicarbonato y hace que el bizcocho suba bien.
- Precalienta el horno a 175 °C con calor arriba y abajo. Engrasa tres moldes de 18 cm y reparte la masa en partes iguales. Hornea 25-30 minutos o hasta que al pinchar con un palillo salga limpio. Deja enfriar 10 minutos en el molde y luego sobre una rejilla hasta que estén completamente fríos. No montes la tarta con los bizcochos calientes, el frosting se derretiría.
- Bate la mantequilla a temperatura ambiente durante 3-4 minutos hasta que blanquee y esté esponjosa. Añade el azucar glass tamizado en tres tandas, batiendo bien entre cada una. Incorpora el queso crema frio y el extracto de vainilla. Bate solo hasta integrar: si bates demasiado el frosting queda liquido y no mantiene la forma. Reserva en la nevera 15 minutos antes de usar.
- Coloca el primer bizcocho en un plato giratorio o base para tartas. Pon dos o tres cucharadas generosas de frosting y extiende con una espatula hasta los bordes. Repite con el segundo y tercer bizcocho. Con el frosting restante cubre los laterales y la parte superior. Refrigera al menos 1 hora antes de servir para que el frosting asiente. Aguanta perfectamente 3 dias en la nevera bien tapada.
Nutrición
Notas
- No uses colorante líquido del supermercado. El resultado serán bizcochos marrones, no rojos.
- Usa siempre colorante en gel o pasta. El Sugarflair Extra Red es el que mejores resultados da. Lo encuentras en tiendas de repostería o en Amazon por unos 4-5 euros.
Información adicional
¿Has probado esta receta?
Let us know how it was!Receta de Red Velvet esponjoso
Hoy os voy a enseñar cómo hacer una tarta Red Velvet o tarta Terciopelo Rojo, que es el nombre que recibe en castellano. Será una layer cake de tres bizcochos rellena con una buttercream de queso crema.
Para los bizcochos, mezcla ingredientes secos y húmedos por separado, luego combínalos y añade el colorante rojo para Red Velvet. Hornea la masa en tres moldes y deja enfriar antes de montar la tarta. Para el frosting, bate queso crema y mantequilla, luego añade azúcar glas y deja reposar. Montaremos la layer cake Red Velvet en último momento, cubriendo cada bizcocho rojo con frosting y cubriendo toda la tarta con el frosting restante.

Trucos para que quede perfecta
- Todos los ingredientes a temperatura ambiente, excepto el queso crema del frosting que va frío. Si los huevos o la mantequilla están fríos, la masa no emulsiona bien.
- No abras el horno antes de los 20 minutos. El cambio de temperatura hace que el bizcocho se hunda en el centro.
- Nivela los bizcochos. Si han subido con copete, córtalo con un cuchillo de sierra. Las capas quedan más uniformes y la tarta más bonita.
- El frosting tiene que estar frio para decorar. Si está demasiado blando, mételo 15 minutos en la nevera antes de extenderlo.
- Puedes hacer los bizcochos el día anterior. Envuélvelos en papel film y guárdalos en la nevera. Al día siguiente están incluso mas jugosos.

Preguntas frequentes
Por su textura. El bizcocho tiene una miga extraordinariamente fina y suave, casi aterciopelada, que en ingles se describe como velvet. El color rojo completa el nombre. En castellano también se llama tarta de terciopelo rojo, aunque Red Velvet es el nombre que todo el mundo conoce.
A vainilla con un fondo muy sutil de cacao. No sabe a chocolate: el cacao es en cantidad pequena y su función principal es potenciar el color rojo. El sabor dominante es la vainilla y la ligera acidez del buttermilk, que contrasta con el dulzor del frosting de queso crema.
Por el colorante en gel que se añade a la masa. Originalmente el color venia de la reacción de las antocianinas del cacao con el vinagre y el buttermilk, que daba un tono rojizo natural. Hoy se añade colorante en gel para conseguir ese rojo intenso. Sin colorante, el bizcocho saldría marrón oscuro.
En la nevera, bien tapada, aguanta 3-4 días. El segundo día esta incluso mejor: los sabores asientan y la miga se vuelve más jugosa. No lo dejes a temperatura ambiente si hace calor, el frosting de queso crema se ablanda.













Mafalda
¡Qué tarta más original! Tiene que estar para “morirse”. Me encanta vuestro blog. Es instructivo, divertido y colorista. ‘Ánimo y a por la siguiente receta!
TheCookingLab
Muchas gracias por seguirnos 😉 continuaremos haciendo recetas sencillas con tal de que os divirtáis y os animéis a probar cosas nuevas entre fogones!
Brenda Ruiz
Realmente sencilla .... Intentare hacerla ya los ingredientes también son fáciles de conseguir Gracias ?